CADA SUELO ES UN MUNDO

Empiezas pisando los restos del las entradas de cine de la pareja más monótona de Madrid y acabas pisando el césped trasplantado de Plaza de España. Así es el mundo bajo los pies de las miles de personas que recorren cada día la vía láctea madrileña. En Madrid cada barrio es diferente, y cada suelo es un mundo. Después de pisar las palomitas que se cayeron en la puerta de los cines Capitol descubres a mucha gente que vive en el suelo de Madrid. Un cartel suplicando ayuda nos recuerda que aún nos permitimos la desfachatez de vivir en un mundo tan desigual. A unos centímetros, los tacones de una señora te recuerdan que aún queda gente con buen corazón. La Gran Vía se construye sobre unos cimientos de patatas fritas y servilletas usadas del Museo del Jamón.

– Benito J. Guerrero –

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