Centralízame que tengo prisa

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Querido lector, vivimos en una época de cambio tecnológico, de constantes modificaciones en las costumbres audiovisuales que entendemos como implantadas en nuestro país, bien sea por la espectacularización o por el desarrollo de nuevos formatos con tendencia cibernética que se asoman por la pequeña pantalla. No obstante, hay uno que permanecía inalterable, al menos, hasta ahora.

El telediario, conocido por algunas generaciones como ‘El Parte’, parece estar en riesgo. Según las últimas declaraciones de Maurizio Carlotti, vicepresidente de Atresmedia, el informativo de las 21h es prescindible de la parrilla porque “no aporta nada nuevo”.  Cabe destacar que se tratan de unas meras declaraciones, sin embargo, no quita para que sean bastante polémicas.

Es más, Carlotti apunta que “todos los telediarios son una copia”. Lo curioso del tema es que, en este punto, razón no le falta. Si contemplamos los informativos del grupo Mediaset, bien en Cuatro o Telecinco, observaremos que la agenda de ambos es prácticamente idéntica. Pero, ¿no estamos hablando de dos cadenas con una misma línea editorial? El problema sucede cuando entre La Sexta y Antena 3, aunque en menor medida, ocurre lo mismo.

Vivimos en un periodo en el que las noticias que nos aporta la televisión están concentradas en unos pocos temas que se repiten en bucle en las distintas cadenas, tanto por la mañana como por la tarde. Sin embargo, ¿es este un motivo para prescindir de uno de los pocos espacios informativos que nos ofrece la pequeña pantalla? ¿Estamos acudiendo hacia la total espectacularización de la televisión? ¿Qué diría John Reith al escuchar estas declaraciones?

Sin duda los tiempos han cambiado y los modelos televisivos también, pero eso no quita para que los ciudadanos que desean estar informados tengan que prescindir del que ha sido hasta ahora el medio de información más importante, restringiéndoles sus posibilidades al mediodía, el 24h u otras formas de comunicación.  ¿Acaso sería justo?

En estos últimos días las noticias que ocupan la atención mediática se concentran en la ofensiva israelí sobre Gaza, la catástrofe del Boeing 777 de Malasia Airlines derribado en Donetsk y el principio de declaración de desarme final de ETA. Y ya está. No hay más. Podremos ver a Pedro Sánchez y Susana Díaz como teloneros entre noticias, o a Rajoy con alguna declaración repetitiva sobre su ideal de país, pero eso es todo. Parece que no existen más noticias, que no ha sucedido nada más allá de las cuatro noticias que se suceden continuamente en los telediarios de las distintas cadenas de nuestro país. Y no es así. Poco se escucha del viaje del presidente chino, Xi Jingping, por latinoamericana; o de los planes de Erdogan con su reforma constitucional; de los problemas en Siria o en Irak, incluso la “curiosa” medida del gobierno de Qatar para reducir la obesidad (puestos a informar de aspectos superfluos éste es perfecto para Telecinco).

Puede que a muchas personas los aspectos internacionales no les interesen, suenan muy lejanos, ajenos a nuestra burbuja española. Pero están ahí. Noticias ocurren cada día en cada esquina, en cada rincón del mundo, otra cosa es que los grandes medios consideren que son “importantes” para su audiencia. El problema no está en que todos los informativos sean iguales, que lo son; el gran inconveniente es que desde las propias agendas mediáticas no se deciden a indagar más en otros aspectos que también son importantes pero que tal vez supongan un mayor coste en la producción. Gastar cuesta, eso es evidente, pero ¿hasta cuándo vamos a tener que asistir como ciudadanos a esta centralización mediática? Creemos estar informados, sin embargo, ¿realmente lo estamos?

El señor Carlotti afirma que los telediarios de las 21h son prescindibles, pero ¿han probado a dar cabida a otras noticias que se suceden a lo largo del día? ¿A las internacionales? ¿A las nacionales que no deriven de la repetitiva primera línea política? ¿A algo que no sea el mercado de fichajes futbolístico? ¿A algo nuevo? ¿Al periodismo?

 

— Miriam Puelles —

 

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