Rafa Mora, el Cervantes de la España contemporánea

Un ex amigo de Rafa Mora atropella a un hombre con el coche del popular colaborador de Telecinco y se da a la fuga

Querido lector, Rafa Mora va a publicar un libro. Bueno, si sólo fuese uno… pero son dos. El primero está relacionado con los cuerpos diez (¿cómo no?) y el otro parece mantener la temática en secreto, de momento. ¿Cree que estoy bromeando? Pues no, ojala pero no.

En los tiempos que corren todo el mundo trata de buscarse la vida de un modo u otro, quizás esta sea la vocación del extronista de Mujeres Hombres y Viceversa, tal vez hayamos infravalorado la virtud de este ser, tal vez sea un genio de las letras y nos deleite con cientos de páginas de asombroso contenido literario. ¿Por qué esta manía de infravalorar a todos aquellos que han pasado por ese dating show que tantos momentos culturalmente elevados nos ha transferido? Vale, mejor paro, no hay nadie que se crea este último párrafo.

Rafa Mora es escritor, es un hecho (en mayor o menor medida), como ya se convirtió Belén Esteban en su día o Aramís Fuster. Al parecer unir una serie de palabras con un cierto sentido no parece muy complejo, sin embargo, ¿Qué ocurre con aquellas personas que DE VERDAD desean ganarse la vida creando historias, verdades momentáneas que nos trasladan a mundos paralelos formados con la exactitud de la más pura realidad? ¿A caso ellos no tienen derecho también a poder publicar todas esas obras de arte que continúan en un cajón, en un Word o en un simple sobre, esperando poder ser editadas para su posterior venta? ¿Qué diría Lope de Vega si levantara cabeza? ¿Y Cervantes? ¿Hasta qué punto está decayendo nuestro criterio de elección literaria? ¿Y el de las editoriales? ¿Hasta qué punto se sobrevalora la rentabilidad ante la creatividad?

Es muy fácil escribir un libro si se es famoso, no vamos negarlo. Sin embargo, ¿qué fue del respeto a la literatura, al arte, a las letras? No pongo en duda la capacidad de Rafa Mora o Belén Esteban a la hora de poder desarrollar más de tres frases gramaticalmente correctas y de un lenguaje medianamente culto (bueno, sí, la vedad que sí), pero si no cuidamos elementos tan simples aunque importantes de nuestra cultura el legado futuro puede ser terrible.

Imagine a sus nietos leyendo como obra clásica alguna de estas… como-se-les-pueda-llamar ¿realmente queremos eso? ¿Realmente estamos permitiendo que decaiga algo tan importante como es la literatura? Señores, señoras, niños, niñas, Rafa Mora, un libro no es un conjunto de papeles tintado, no, es un arte, es una virtud procedente de un ser que cuida hasta el más mínimo detalle de cada coma, cada acento, cada signo de puntuación. Aunque sólo sea por eso, mantengamos el respeto hacia la literatura, mantengamos el respeto hacia aquellas personas que nunca podrán publicar un libro y realmente son válidas. Por favor, mantengamos un respeto hacia nuestra cultura, en definitiva, mantengamos el respeto hacia nosotros mismos.

— Miriam Puelles —

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