La lotería de Navidad

La lotería de Navidad

La Lotería de Navidad son esos décimos con diseño espantoso que comienzan a venderse, como tarde, en agosto. Son una gran incongruencia, pero España es una gran incongruencia toda ella. A los españoles nos gusta aprovisionarnos de miles de décimos y participaciones de la Lotería de Navidad, a ver si toca algo, aunque ‘desde el punto de vista matemático, jugar a la Lotería de Navidad es una ruina

Pero a nosotros las matemáticas, la probabilidad y el raciocinio poco nos importan cuando se trata de este tema. En realidad, no jugamos a la Lotería de Navidad para hacernos ricos. Si nuestro objetivo en la vida fuese hacernos millonarios por un golpe de suerte, no lo intentaríamos sólo una vez al año. Nosotros jugamos porque en Navidad vivimos de ilusión. De hecho, nunca veréis un anuncio de Loterías en el cual lo que se venda sea ‘qué premio más grande puedes ganar’, como sucede con otros juegos similares. Los anuncios de Lotería venden ilusión, sueños.

En Navidad todos nos planteamos tener una vida mejor. Comemos toda clase de manjares prohibitivos para nuestros bolsillos, pero ‘un día es un día’, hacemos toda clase de propósitos y promesas de año nuevo para mejorar nuestra vida… En definitiva, es nuestro momento ñoño de intentar llevar una vida mejor. ¿Y qué puede mejorar más tu vida que ser millonario? Que no os engañen, el dinero da al menos un 90% de felicidad.

La Lotería de Navidad no se juega para ganar dinero, sino que es un acto social. Algún erudito pensó que cada empresa tenía que tener su número de Navidad, obligando a todos los empleados a comprarlo. ¿Y si le toca a toda la oficina y yo soy la única pringada que sólo ha ganado la figurita del roscón? Y lo mismo pasa en el bar donde desayunas, en la pescadería, en tu grupo de amigos… Es decir, jugamos a la Lotería por miedo a ser menos que los demás. El clásico miedo al ridículo español.

Pero oye, no hay mal que por bien no venga, y si nos tocan unos milloncitos, no les vamos a hacer el feo. Aunque apenas juguemos, aunque odiemos la lotería, aunque sepamos que no nos va a tocar ni nuestra pareja con los pies fríos… TODOS hemos pensado qué haríamos si nos tocase la lotería. Todos tenemos un gran plan maestro… aunque la realidad es que terminaríamos descorchando botellas de cava en la calle, concediendo entrevistas absurdas a los medios de comunicación y más borrachos que Aznar. This is Spain.

La lotería de Navidad 2

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