En Navidad hay jamón

En Navidad hay jamón

Conozco a muchos extranjeros que han tenido que ser atendidos por el SAMUR al entrar en un supermercado español y encontrar cientos de patas de animal muerto colgadas. En realidad, si lo pensáis, es bastante macabro. Pero ojo, que luego nos ponen un jamón delante y matamos si es necesario.

Quizá algunos seáis marqueses y tengáis una pata de jamón en la isla de vuestra cocina durante todo el año. Pero en las casas de bien, las patas de jamón son exclusivas de la Navidad. Todo se remonta a una antigua tradición, prácticamente extinguida, que sólo los más ancianos de la tribu recordarán… Las cestas de Navidad.

Hace muchos, muchos años, las empresas tenían a bien regalar una extremidad de animal muerto a sus esclavos. Lo complementaban con vino, algo de turrón y algún que otro bote de conservas… Minucias. Cuando alguien te contaba que le habían dado la cesta de Navidad, la pregunta era inmediata: ¿Pero tiene jamón o no?

En Navidad hay jamón 2

Tener una pata de jamón en la cocina produce el mayor estado de felicidad que se pueda alcanzar, y eso os lo trae la Navidad. Siempre se producirán las pequeñas disputas familiares sobre quién conoce mejor los secretos del corte y usa con mayor maestría el cuchillo jamonero. No os atormentéis, todos lo hacemos igual de mal. Pero el jamón sigue estando casi igual de bueno.

Viva el jamón y viva la Navidad. Fin.

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