Las cartas ya no necesitan sobres ni sellos (III)

Carta de bienvenida al mes más frío del año:

A este calor infernal del metro de Madrid lo voy a llamar “ojalá fueras tu”
-encima de mi-
y a este frío que hace en la calle lo voy a llamar “ven”.

A los sueños en los que no dejas de aparecer los voy a llamar “pesadillas”
y a todos los días que he estado sin ti los voy a llamar “eternidad”.

Ven

Me prometí perderte la pista. Olvidar nuestro pasado. Dejar de preguntar qué pasó y qué pudo ser y no fue. Dejar de pensar en los besos que no nos dimos y de buscarte en cada verso de cada poema, en cada estribillo de cada canción, y en cada rincón de mi habitación. Me prometí no buscarte en otras camas, no cerrar más bares, no ser lo que nunca quise ser.

“A Madrid le falta el mar” me dijiste. Y ahora le sobras tu, cariño.

Carta de bienvenida al mes en el que regenerar ilusiones :

Ahora que los árboles pierden sus hojas.
Ahora que el frío me cala la entrañas.
Ahora que me refugio en los cafés más chic.
Ahora que no frecuento los mismos bares.

Ahora que Europa me roba 
más que los bancos.
Ahora que me asusta
querer.

Apareces
y es como si
en los árboles
siguiera la primavera.
El calor
con el que nos conocimos
en las calles
y como si
me gritaras
“te equivocaste de cama,
cariño”.

— Paloma de la Fuente —

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