Un año de amor: Diez razones por las que debes seguir leyendo Duckspeaking

vela

Cumplimos un año y parece que fue ayer cuando empecé a contaros mi vida cual Bridget Jones con bigote.

El 21 de octubre de 2012, un señor del norte con barba decidió que sus amigos tenían mucho que contar y que, por qué no, la gente estaría muy interesada en leerlo. Ese señor era Arturo y la plataforma donde sus amigos contarían todas sus penurias era Duckspeaking. 365 días más tarde y muchos artículos después, me he dado cuenta de que no os hemos dado unas pautas para leernos sin que haya un malentendido o se nos tome en algún momento en serio (Dios nos libre). Por ello, y en esta sequía creativa en la que todo el líquido se me va en el Máster, he decidido daros diez razones por las que debéis aguantarnos, como mínimo, un año más sin que perdáis la cabeza como nosotros.

– No estamos bien: De hecho, estamos mal. Pero mal, mal. Por lo tanto, aunque parezca que hablamos de algo tan serio como por qué los príncipes azules (y Pablo Alborán) cagan o por qué La oreja de Van Gogh escribe canciones de chicas suicidas, no nos tomes muy en serio. Sólo diviértete.

– Estamos entre vosotros: Por lo tanto, deberíais leernos porque os vais a sentir identificados en el 98% de los artículos.

– Escribimos (a veces) cosas bonicas: No suele suceder pero, en ocasiones, nos sale un artículo del corazón y nos ponemos de un romanticón ñoño que no nos aguantamos ni nosotros…

– Somos guapos: Bueno, igual no pero…

– Somos mu salaos.

– Escribió un artículo José Cabeza: ¿Hola? Con esa razón ya debería bastaros pero sigo…

– Hablamos de todo: Y esto sí que es una certeza. Deben de quedarnos pocos palos por tocar. Joder, que hemos hablado hasta de Ojete Calor.

– Nos metemos con todo el mundo: No nos casamos con nadie. Ni aquí ni en la vida real. Nos quejamos, pataleamos y protestamos cosa bárbara.

– No tenemos malicia: Somos por naturaleza buenos hasta que se demuestre lo contrario.

– Porque queremos hacerte pasar un buen rato: Ya sea haciéndote reír o poniéndonos serios (lo intentamos). Este es un artículo personal y no lo he hablado con ninguno de mis compañeros pero, creo, que nuestra mayor pretensión es entretener e invitaros a compartir por unos minutos nuestra locura (o nuestra particular cordura).

¡Feliz cumpleaños Duckspeaking y muchas gracias a todos aquellos que, en este año, han querido pasarse y compartir unos minutos con nosotros!

—Jonathan Espino—

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