Twitter love

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Advierto de que para la comprensión y/o sentido de este artículo se debe asumir una condición (de la que yo, precisamente, no estoy muy seguro): 1. Existe el amor (entendiéndose amor como se nos explica en las comedias de Hollywood protagonizadas por Anne Hathaway). Asumida esta proposición, pasemos al tema.

¿Es posible enamorarse de una persona sólo por la lectura de su twitter? Vale, así de primeras la respuesta parece clara: no. Pero, dediquemos (si disponemos de ellos, claro) un par de segundos más para pensar al respecto. Al fin y al cabo Twitter es un sitio en el que contamos muchas cosas sobre nosotros mismo, en el que sin mucho filtro nos destapamos más que en cualquier otro lugar. Podemos verlo como un lugar en el que nos estamos vendiendo a nosotros mismos, un escaparate de nuestra personalidad; al fin y al cabo nadie nunca pensará contar sus mierdas personales en una red tan pública, ¿verdad? (guiño, guiño).

Sin embargo, acabamos siempre, aunque tratemos o queramos ocultarlo, revelando mucha información sobre nosotros. Así, podemos conocer gracias a su timeline de Twitter muchas cosas de una persona, más de las que conoceremos en una simple conversación normal en la calle (en una, no en varias, en una). Gustos, opiniones, afiliaciones, amistados…

No estoy entrando en tener una de esas conversaciones (molestas para quien no es partícipe) con la persona mediante menciones constantes, no. Mucho menos a los MD. Me refiero simple y llanamente mediante lo que la persona tweetea. Si pone artículos interesantes, tiene gustos afines a los tuyos y todo eso te mola mogollón, no es tan extraño pensado que puedas quedarte pillado de alguien con sólo leer los menos de 140 caracteres que escribe de vez en cuando, ¿o sí?

Muchos pensarán que esto es un punto más allá, que es pasarse ya, que no, que una persona se la conoce de verdad cuando está delante tuyo (porque en Twitter se puede interpretar un papel, pero una noche de botellón no, claro). Pero recordad que muchos de vosotros sois los que también promulgáis las grandezas de Internet, de cómo os gusta comprar por Internet, cómo os gusta ver cosas por Internet, escuchar música en Spotify o hablar con tus amigos que viven a 5.000km de distancia mediante el Skype. Pues bueno, ESTO TAMBIÉN ES INTERNET. Aquí estamos a todo. Ahora no me vengas con estas vainas.

El siglo XXI es así. Get used to it.

[Mode troll: off]

— Arturo M. Antolín —

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