Perlas ensangrentadas

 La interrogué en el camerino, sobre la muerte de Renee.

Me contestó con evasivas: no sé, no sé, no sé, no sé.

¡Vámonos! -me dijo, tengo que hablarte de unas

perlas ensangrentadas, flores pisoteadas.

Renee fue solo un instrumento ,una fachada nada más.

A mi me llegará el momento, me dijo con tranquilidad.

La acompañé hasta su casa, nos despedimos sin hablar.

Aquella fue la última noche, tres tiros la hicieron callar.

Recordé su frase, aquella historia sobre perlas ensangrentadas,

flores pisoteadas.

Fragmento de “Perlas ensangrentadas” de Dinarama + Alaska. Feliz otoño.

— Benito J. Guerrero —

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