¿Es tu mejor amigo real?

El texto que se puede leer a continuación fue redactado para usarse en una escena de mi próximo cortometraje: Algoritmo. Al final dicha escena ha sido eliminada del montaje final, pero habiendo sido ya escrito me hacía gracia publicarlo. Quizá así alguien ve por dónde van los tiros.- Arturo M. Antolín

Claro que lo es, ¿verdad? O no. Porque tu amigo está en Internet y es posible que a tu amigo le conozcas sólo por Internet. ¿Te has tomado un café con él? ¿Una cerveza? ¿Una buena borrachera? No pasa nada porque no lo hayas hecho, todos tenemos problemas en esta vida. No ocurre nada porque tu mejor amigo sea alguien a quien conociste en Twitter y te hacía reír con cada uno de sus 140 caracteres. No estoy contra nada de eso. La cuestión es… ¿cuán seguro estás de que existe en realidad?

El los últimos meses se ha podido detectar la creciente aparición de perfiles de redes sociales que parecen comportarse de forma extraña. O más bien al contrario: de forma poco extraña. El patrón de comportamiento era excelente. Durante meses estos perfiles simulaban a la perfección un comportamiento similar al que cualquier persona tendría al usar una cuenta de Facebook o de Twitter. Tiene gustos, comparte videos, responde y genera mensajes en muros de la gente. Publica videos, fotos. Aparecen en sus muros comentarios de gente que estuvo tomando un café con él/ella hace un par de días. Estos comportamientos son extremadamente realistas y totalmente falsos.

Porque estas personas no existen. Son programaciones informáticas. Nunca nadie lo diría. Y sólo hay una forma de darse cuenta: ser muy minucioso y fijarse al detalle en cada uno de sus mensajes, tweets o comentarios. Cuando se analiza todo de lo que estos perfiles han hablado podemos ver cómo en ciertos productos las ventas han crecido de manera increíblemente exponencial en cuestión de pocas semanas.

escala

Como se puede observar en este gráfico, el pico de ventas en varios productos se producen de manera simultánea. Y si bien pronto, en cuanto se descubre el engaño, caen a sus niveles normales, pero no hay duda de que claramente ha merecido la pena el esfuerzo. Las empresas no tienen nada que perder.

El última caso ha sido el de Víctor Balagueró, el ya famoso personaje ha sido detectado como otro posible caso. Observemos, por ejemplo, este tweet que publicó hace varias semanas:

tweetVB

Marca borrada para evitar publicidad

Tweets tan simples como ese, con el influjo suficiente y siendo dichos por la persona adecuada, puede hacer que se incremente un 400% las ventas del producto en sólo un día. Sólo un tweet. Balagueró ha estado funcionando así durante meses. Sin duda que los beneficios tienen que haber sido ya astronómicos.

La cuestión verdadera es: ¿Quién está detrás de estos beneficios?

Y es que no parece que los comportamientos que este tipo de perfiles tienen acudan a una causa concreta. Las empresas que se han ido beneficiando (aunque no se haya podido demostrar jurídicamente, recordemos la gran laguna legal que hay en esta materia y de la que hablé la semana pasada) no parecen tener relación entre sí. Ni siquiera en el caso concreto de Balagueró que ha beneficiado a marcas de más de siete empresas distintas. Ni que decir cabe de otros casos.

Sea quien sea quién esté detrás de todos estos casos una cosa hay que concederle: La programación es excelente, imposible de detectar si no fuese por las consecuencias de ésta en materia socioeconómica fuera de Internet.

Por mucho que aborrezca este tipo de comportamiento y me de vergüenza cómo se aprovecha de la gente para su propio beneficio, una cosa es cierta: No puedo dejar de desear conocer a este genio en persona.

— Pedro Arizmendi —

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