¿Cuándo empezamos a vivir?

relojes

No entiendo por qué los días tienen sólo 24 horas. Es imposible que tengamos tiempo para hacer todo lo que pretendemos, a la vez que cumplimos con los horarios ya marcados por que sí. Y es que la mayoría del día la pasamos preparándonos para disfrutar de lo que son nuestras horas libres, las que se supone que realmente vivimos, y a las que menos horas al día dedicamos. Al fin y al cabo, la vida es (o debe ser) una rutina.

De las 24 horas de cada día, al menos 8 hay que dedicarlas a trabajar. Ya sólo nos quedan 16 horas.  Y seamos sinceros, eres un afortunado si de esas 16 horas restantes necesitas menos de una hora diara en desplazamientos de casa a tu lugar de trabajo, por lo que en realidad nos quedan sólo 15. A ellas descontemos las 8 horas que según las autoridades sanitarias, la OMS y otros cuantos institutos y organizaciones más, consideran que hay que dormir. Pues sí, quedan 7 horas sólo para que pase a ser un nuevo día. Y ahora llega a casa, come, y empieza a disfrutar del tiempo que te queda, que lo más seguro es que estés bastante cansado de la jornada laboral y lo único que puedas hacer sea… o tumbarte en el sofá a ver si con suerte ponen algo interesante en la televisión, o dedicarte a que tu casa sea o al menos parezca, un hogar.

Y con todo esto ya ha pasado la mayor parte del día. Ahora dedícale un par de horas a alguna que otra amistad, a tu pareja, y si por algún caso tienes hijos… sí que necesitas que los días tengan por lo menos un par de horas más.

Deberíamos poner a trabajar a una parte (por no decir a todos) de ingenieros para que consigan que la tierra de vueltas sobre sí misma un poco más despacio, no sé… que tardase unas cuatro horas más.  No vaos a desperdiciar el tiempo, de verdad, (o si?), pero es que hay días que es más que necesario. Por ejemplo: ¿Quién, con una rutina como la marcada anteriormente, encuentra las 8 horas al día necesarias para dormir?  Y sobre todo, ¿quién no va con prisa y tarde a todas partes? Al fin y al cabo la lucha contra el Tiempo es una batalla que desde antes de comenzar, sabemos que tenemos perdida, no va a dejar de pasar aunque le quitemos las pilas al reloj para que deje de recordarnoslo.

Por eso deberíamos llegar a un acuerdo con él: no es necesario que te pares, Tiempo, ya que sabemos de sobra que no lo vas a hacer… pero danos un poco más de margen, para que todos estemos contentos, y no sintamos que dedicamos una gran parte del día a prepararnos para vivir, o al menos intentar vivir, esa otra parte que nos dejan. Porque no podemos vivir sin comer, sin dormir, y por supuesto sin trabajar, a no ser que poseas una gran fortuna, porque hoy en día vivir sin dinero es imposible.  Así, con cuatro horas más,  aunque una de ellas la dediquemos a dormir, en vez de tener sólo 7 horas (contando comer como un placer de la vida) al día para “nuestra vida”, ya estaríamos en 10, y parece que no, pero al menos da la impresión de que ganamos un poco la guerra al tiempo.

— María del Cid —

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