La nueva TVE

tveCada vez que enciendo la televisión, aparece en la gran pantalla Televisión Española y se me ocurre pasar unos minutos atendiendo a su programación, me hago la misma pregunta: ¿qué es lo que realmente nos quieren ocultar para mantenernos entretenidos con estos “particulares” programas? Porque ya sea por las noticias sobre cómo las niñas adolescentes son unas provocadoras o los grandes editoriales de Mariló, lo cierto es que me tienen confundida. Pero de momento, centrénomos en la parte de comunicación y entretenimiento. Ya llegará la información.

No entiendo ese gran afán por mostrar a los españoles que España es un gran país, que la marca España tiene calidad y que, hay trabajo de sobra. Cada vez que anuncian el programa Fabricando, made in Spain, me hacen sentir un poco tonta. Con la cantidad de trabajo y empresas innovadoras que hay en España que no paran sus máquinas, y yo todo el día en casa con mi afán de cruzar las fronteras. Pero volviendo a España, sí, somos los mejores al invertir en el desarrollo e innovación que nos aportan los gusanitos,  la leche o las muñecas, y todo ello pco antes de que en Informe Semanal hablasen sobre el beneficio de invertir en I+D, que pareces ser, según dijeron en uno de los reportajes, por cada euro que se invierte en desarrollo e innovación hay mínimo 70 céntimos de benificios.

Pero bueno, la cosa es que nos siguen manteniendo la cabeza ocupada con las fábricas españolas y ese pequeño reallity show sobre las grandes cabezas pensantes del país a los que debemos que algunas empresas sí funcionen, El Alma de las empresas. Aquí directamente se ponen caras a esa gente que día a día hace que esas empresas que antes o después protagonizarán Fabricando salgan adelante. Muy bien.

Y por otra parte están los programas del recuerdo, fácil y sencillo. Se elige un tema y se coloca todo el contenido que encontremos en la hemeroteca pública sobre él. Este tipo de programas, por lo que me pareció ver, van dirigidos a la nueva o próxima generación de abuelos. Vamos, a nuestros padres. El último programa del pasado martes estaba dedicado a cómo ha evolucionado el tráfico en España. Los grandes atascos que se formaban cada 1 de julio y  1 agosto por toda la Nacional III dirección Valencia para pasar unos días en la playa de vacaciones. Y cómo han cambiado los coches, cómo ahora no subimos más de cuatro para no apretujarnos, y antes en el gran 600 hacían un “qué apostamos”.  Y para documentarlo, imágenes del NO-DO (en casi todo momento con su sintonía, por supuesto), de Cuéntame, Martes y 13 y la versión del momento de Cruz y Raya.  Esto es lo que más me impresionó, la verdad, que utilizaran imágenes de programas de entretenimiento, risa e incluso ficción para mostrarnos cómo ha cambiado la forma de viajar y las autopistas.  Supongo que está empezando una nueva forma de televisión… pública, o recuperando alguna anterior.

Y aparte de todo esto, está el caso Mariló. Subdirectora del mismo programa que presenta, y por tanto (casi)nadie le puede cortar los pies, sus editoriales al final del programa mañanero de la televisión pública suele dar de vez en cuando mucho que hablar por las redes sociales. Incluso cuando está de vacaciones, los twitteros la echan de menos. Tras sus palabras y opiniones sobre la donación de órganos y el alma de los donantes, intentaron quitarle este espacio… pero pocos meses después volvió a la carga, cerrando de nuevo el programa cada mañana con su firma. Y sino, pues ya llegará cualquier conexión en directo para dar que hablar, como en el último encierro de los sanfermines, cuando comparó lo ocurrido con el desastre del Madrid Arena.

Supongo que será cuestión de resignarse, de olvidar aquello de que la televisión pública podía ser de calidad e incluso plural. Pero hoy es jueves y echarán un clasico del cine que, al menos a unos pocos, sí nos entretendrá la noche. Y sin publicidad (no todo van a ser críticas).

María del Cid Toledo
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