El héroe que América necesita

thedarkknight

El otro día, escuchando el podcast del guionista John August (http://johnaugust.com/) descubrí el siguiente artículo: The ugly 5 lessons hidding in every superhero movie, escrito a principios de verano por David Wong.

Para aquellos que no comprendan lo suficiente de inglés o que no les apetezca leerlo, diré que estas cinco lecciones que marca Wong en su texto sería:

  1. El ciudadano medio es un tipo indefenso e incompetente.
  2. Sólo el talento en bruto o la riqueza hace a alguien competente para estar al cargo de algo.
  3. Lo único que previene la justicia es el “proceso de macho”.
  4. La violencia no tiene consecuencias negativas… mientras la practican la gente “adecuada”.
  5. Que le den al inadaptado, ¡arriba el chico rico!

Así, en el texto, David Wong argumenta el porqué de cada uno de estos puntos de manera magnífica. Si saco en manifiesto este artículo es porque no podría estar más de acuerdo con él en que el problema de las películas de superhéroes que se están produciendo se basan en muchos sentidos en esto. Son un espectáculo pirotécnico que no acabamos del todo por creernos. Y mucho se basa en esto. Y es cierto, muchas quizás de esas cosas están ya en los comics que les han dado origen, pero la realidad es que comic y cine son dos medios distintos y por tanto hay que saber qué funciona en uno y qué funciona en otro.

Sin embargo, creo que ese no es el problema. El problema real es el mensaje de fondo, que es de lo que trata realmente el artículo este. David Muñoz, guionista de cine y comic, siempre dice que el simple hecho de escribir está ya transmitiendo un tipo de ideología o creencia. Él dice que esto es muy visible, por ejemplo, en las diferencias que hay entre Man of Steel y Star Trek: Into Darkness. Ambas películas plantean un dilema similar: un terrorista ataca la Tierra. Sin embargo, la resolución y enfoque de cada una es distinta. Sin entrar en mucho detalle, digamos que en una hay muchas muerte, destrucción y el héroe acaba por matar al villano; en otra hay mucha muerte y destrucción, entierros y el héroe detiene al villano sin ser capaz de matarle. Según Muñoz lo que muestra es que una habla de que el fin justifica los medios y la otra de que el fin no justifica los medios.

Así, todas las películas, de una forma u otra tienen una ideología que transmiten. Y eso es de lo que Wingo habla en su artículo. De esta ideología que nos están transmitiendo de una forma tan sutil que casi en ocasiones ni nos damos cuenta. Y de hecho, lo que haré será marcar alguno de los ejemplos que pone, pues considero muy reveladores en este sentido:

En relación al primer punto, El ciudadano medio es un tipo indefenso e incompetente, habla del final de The Avengers (Joss Whedon, 2012). En dicha película al final se produce un ataque alienígena sobre Nueva York. Los policías están paralizados, ven naves extraterrestres y no saben qué hacer. Todo es un caos. Edificios siendo destruidos. Gente como loca. ¡¿Qué vamos a hacer?!

Afortunadamente Los vengadores han llegado. Y sí, vienen a salvarnos.

Así, el Capitán América aparece en escena y comienza a dar claras órdenes a los policías: “Necesitan poner hombres en esos edificios. Hay gente dentro que están corriendo dirección a la línea de fuego…”.

Y, entonces te planteas… ¿No hubiesen sabido hacer nada sin que se lo hubiese dicho el Capitán América? Son policías de Nueva York diez años después de haberse dado el 11-S. ¿Cómo no van a saber reaccionar ante un atentado de carácter terrorista mejor que el Capitán América que es un soldado de la Segunda Guerra Mundial que acaba de ser descongelado?

Este tipo de actos lo que están construidos narrativamente es para que tomemos a estos héroes solitarios como modelos. Pero fomenta la idea de la individualidad como mejor forma de funcionamiento interna, lógica y intelectual en muchos sentidos. ¿Por qué Batman ha estado tres películas sólo? ¿Por qué no ha habido un Robin o una Batgirl en escena en ningún momento? Porque, en el cine, Batman funciona mejor como personaje solitario. Un outsider incomprendido es la mejor forma de salvar al mundo. Esta es la idea que nos venden.

theavengers

Otro ejemplo de los puestos por Wong. En este caso respecto al punto 3, Lo único que previene la justicia es el “proceso de macho”:

El momento de The Avengers en el que Bruce Banner se transforma en el Hulk y sin esfuerzo alguno destruye el más grande de los malvados alienígeneas con un simple puñetazo. Este momento, viene a significar que Hulk es bastante más destructivo que ninguna arma de los alienígenas. Y sin embargo el equipo de Los Vengadores le han dejado suelto en una ciudad de 8 millones de habitantes sin tener ni idea de si se podría controlar. Un decisión tomado por tres personas que no han sido elegidas, específicamente (y cito tal cómo los describe Wong): un super-soldado descongelado, experimento de la Segunda Guerra Mundial; una tetona espía/asesina y un inventor alcohólico. ¿Quiénes son ellos para tomar las decisiones?

Y este ejemplo se compenetra perfectamente con un ejemplo anterior puesto también en su artículo. Involucrando también a Batman y Iron man:

En The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008) Joker tiene un edificio con rehenes. Tres equipos de SWATs están listos para entrar. Pero Batman aparece y les dice: “No es tan simple. Con el Joker nunca lo es. Necesito cinco minutos a solas con él.”. Y no explica el porqué porque como espectadores ya estamos de acuerdo con él y por eso aceptamos que cuando Batman comienza a dar de palos a los SWAT que están tratando de detener al Joker y los deje colgados del edificio, como espectadores nos dé igual.

Confiamos más en que Bruce Wayne, quien actúa sólo con le mínimo de experiencia legal, policía o en investigación, tiene más oportunidades de solucionar la situación que una doce de oficiales de policía entrenados precisamente para eso. Como espectadores nos enfadamos porque Jim Gordon, el jefe de policía, se ponga en frente a Batman. Y es que, dice Wong, la película nos ha enseñado a que a Bruce Wayne no se le cuestiona.

Lo mismo con Tony Stark. ¿Qué tipo de pasado tiene Tony Starks para tener conocimientos de estrategia militar? Ninguno. ¿Sus armas como Iron Man cumplen las condiciones de las Convención de Ginebra? ¿Ante quién responde si, por ejemplo, uno de sus misiles de muñeca se descontrola y destruye un autobús escolar en Pakistán?

Hay que tener mucho cuidado con todas estas cuestiones porque implican un planteamiento ideológico camuflado como entretenimiento. Algo que no está mal que suceda, ni mucho menos, ya que es casi imposible escribir una película sin él, pero que nunca debemos perder de perspectiva.

¿Están bien o mal estos planteamientos? No doy juicio de valor al respecto. Siempre que sepas que esto es lo que te están intentando vender, es más fácil decidir si lo asumes o no.

— Arturo M. Antolín —

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