In God we trust

In God WeTrust

¡Cómo son las cosas!, uno repara a veces en pequeños detalles en los momentos más tontos. Estaba pagando el cine y me quedé mirando el billete de un dólar que tenía en la mano donde podía leer In God we trust. Esta frase forma parte de la vida de los estadounidenses desde hace ya casi siglo y medio. El Congreso de EE UU aprobó por primera vez la inclusión de esta mítica frase en las monedas en 1864 durante la Guerra Civil. Casi un siglo después, en 1956, los miembros del Capitolio convertían la frase en el lema nacional en sustitución de E Pluribus Unum (De muchos, uno) y un año después, se comenzó a imprimir en los billetes.

Esto podrá parecer una tontería pero es algo más serio de lo que parece.  Willimantic es un pequeño pueblo situado en el condado de Windham, que pertenece al estado de Connecticut. Según su censo de 2010 su población es de 17.737. Lo llamativo es que salgo de casa y en dos manzanas, insisto 2, me puedo encontrar 6 iglesias distintas pertenecientes a los credos más variopintos, mientras que en Madrid salía de casa y tenía dos la evangélica y la católica romana del barrio, que no falte.

Iglesia en Willimantic 01

Iglesia en Willimantic 02

Iglesia en Willimantic 03

Iglesia en Willimantic 04

Iglesia en Willimantic 05

Iglesia en Willimantic 06

La religión es un elemento esencial y estrechamente vinculado a este país desde sus orígenes, porque ya los primeros colonos que llegaron a parte más oriental del estado de Massachusetts en 1607 venían deseosos de practicar su propia religión sin ningún tipo de discriminación porque en Europa los perseguían por razones de credo. En la creación de la Carta de Derechos se recoge que no habrá una religión oficial y se defiende la libertad de culto. Es más, todos los Presidentes de EEUU siempre juran su cargo sobre una biblia, y en toda su historia no se ha conocido ninguno que fuera ateo reconocido. Todos han sido blancos y protestantes, a excepción de John F. Kennedy que profesaba la religión católica y el actual presidente Barack Obama que es  congregacionalista.

En el censo de la Asociación de Estadísticos de América para Organismos Religiosos (ASARB) realizado en el 2012 se aprecia un aumento en la diversidad religiosa en los Estados Unidos donde se recogen hasta 236 diferentes grupos religiosos. En él también se evidencia un aumento de afiliados al Islam o congregaciones cristianas como por ejemplo Mormones (el mayor grupo presente en 115 condados) o Santos de los Últimos Días, frente al descenso de número de católicos y protestantes. Las diez religiones con más miembros por orden son: Católica  (58.936.006), Bautista (27.247.230),  Metodista (12.231.451), Evangélicos protestantes no denominacionales (12. 241.329), Luteranos (7.191.194), Los Santos de los Últimos Días (7.356.188), Pentecostales  (5.776.260), Presbiteriana Reformada (5.038.406), Islam (2.600.082) y finalmente el judaísmo (2.256.584). Otro detalle curioso es que según una encuesta realizada por el Instituto Gallup realizada en el 2010 decía que el 41% de la población norteamericana acude regularmente a los oficios dominicales.

Lo llamativo es el reconocimiento manifiesto de la injerencia de los grupos religiosos en la dinámica social del país. Gallup sitúa en los años 1957, en 1962 y en 1980 durante el mandato de Reagan, como los momentos donde esta percepción de los norteamericanos fue más alta, aunque su apogeo llegó con la caída de las Torres Gemelas (71% de la población lo sostenía). Según datos del 2012 de la consultora un 77% de los estadounidenses aseguran que la religión está perdiendo influencia, y esto se está convirtiendo en un grave problema no tanto en el terreno personal como en lo social, según la encuesta.

Cabe deducir que el norteamericano medio cree necesaria la participación de estos lobbies religiosos en la dinámica social y política. En 1890 entraron los grupos religiosos en el Capitolio (2) y en diciembre del 2011 había censados unas 212 religiones distintas. Como podemos apreciar han formado parte del panorama político desde el siglo XIX, curiosamente los europeos lo vemos como un atraso porque en 1648, tras la Paz de Westfalia, se conseguía apartar al poder religioso de la vida política definitivamente. Estos grupos poseen una vida muy activa que va desde organizar campañas públicas, firma peticiones, escribir cartas a los congresistas, realizar campañas en internet, participar en manifestaciones o testifican ante el Congreso. Según un estudio realizado por Allen Hertzke, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Oklahoma, el 19% de los lobbies religiosos que tratan de influir son católicos romanos, el 18% evangelistas, el 12% judíos y el 8% pertenecen a otras iglesias protestantes.

Por eso cobra una especial relevancia la aparición en manifestaciones públicas como la pasada festividad del 4 de Julio de grupos sociales de ateos a nivel local. Pero los grupos de ateos se han movilizado a nivel nacional al crear en Madison (Wisconsin) la organización Freedom From Religion Foundation (FFRF). Esta tiene como objetivo primario la laicidad del Estado, es decir, luchan por una real separación entre Iglesia-Estado y por la desaparición de la religión de la vida pública y educativa. En marzo de este año, la frase impresa en los billetes y grabada en las monedas In God We Trust (En Dios confiamos) volvió a la primera línea de actualidad porque la Freedom For Religion Foundation y otros 19 demandantes han denunciado al Departamento del Tesoro de EE UU por mantener dicha cita ya que sostienen que ¨es discriminatoria y va en contra de los ateos o de los creyentes de otras religiones”. El futuro es incierto, las posibilidades de que prospere son muy remotas, pero nunca se sabe.

Ateos en el desfile de 4 de Julio

Alfredo Manteca

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