Orgullo y prejuicio

Ante la llegada de los primeros calores, es como si se exaltaran las pasiones y existiera una pulsión colectiva por ensalzar los orgullos, eso sí, sin que decaiga el ánimo festivo y lúdico.

El pasado jueves, que era 4 de julio, se celebró en EEUU el Día de la Independencia, una de las cinco festividades nacionales que realmente paran el país, y que celebra la Declaración de Independencia de 1776 mediante la cual el país proclamó su separación formal del Imperio Británico. Aquí salieron todos los vecinos de Willimantic a la calle a exhibir su orgullo patriótico, de una manera modesta, todo hay que decirlo, porque no dejamos de estar en un pueblecito. Así los jóvenes vestían calcetines, camisetas, gorras (no sé si calzoncillos y bragas, no pregunté) con los símbolos de la bandera norteamericana (barras y estrellas). Ese día con que te pongas algo rojo y azul triunfas. Es más, los días previos ibas a tu supermercado favorito y las cajas estaban adornadas con motivos patrióticos en lugar de navideños.  Mientras pasaban las carrozas la gente joven los jaleaban al ritmo de U-S-A, U-S-A, entre otras consignas.  Era como darte un baño de patriotismo sin anestesia. Curiosamente, los latinos residentes en nuestra localidad también desfilaron bajo la pancarta “nosotros también somos ciudadanos”. Eso evidencia muchas cosas.

4 de Julio4 de Julio

4 de Julio4 de Julio

4 de Julio4 de Julio

4 de Julio4 de Julio

4 de Julio4 de Julio

4 de Julio4 de Julio

Living in America

Cuatro días antes de esta fecha había tenido lugar en Nueva York el día del Orgullo Gay, como ocurriría días después en la capital madrileña, donde también ha tenido lugar tan magno evento. Así, homosexuales, lesbianas, transexuales y mediopensionistas salen a la calle a celebrar la libertad afectiva y sexual. Mientras en EEUU se festejaba la derogación de la DOMA (La célebre ley que blindaba el matrimonio como una institución exclusivamente heterosexual), en España se reivindicaba la visibilidad incluso en centros educativos bajo el lema “Jóvenes sin armarios”.

Un año más la fiesta estaba abarrotada

Un año más la fiesta estaba abarrotada

Nada como el Orgullo Gay

Nada como el Orgullo Gay

Los osos orgullosos

Los osos orgullosos

La tradicional carrera de tacones

La tradicional carrera de tacones

It’s raining men

Da igual del signo que sea, lo curioso es que al igual que toda fuerza genera una fuerza igual y de sentido contrario, podríamos decir que todo orgullo genera un prejuicio que siempre anda en la sombra.  Es curioso, puede que nos choque ver unos calcetines con barras y estrellas, un arcoíris pero no que tenga un escudo o bandera del Real Madrid. La vena del prejuicio se hincha con suma facilidad, solo has de exponer al individuo ante un objeto que simbolice la causa de orgullo con la que no comulga, y voilá, ahí la tienes ingurgitada a más no poder. Puede que alguno a medida que esté leyendo el texto se le esté hinchado la vena del prejuicio, unos hacia todo lo que suene a norteamericano y otros a lo que suene a gay. Tengo la teoría que solemos tener distorsiones cognitivas ante lo que desconocemos o cuando no tenemos claros nuestros gustos o creencias, y que sin esfuerzo no hay orgullo ¿o si?

Alfredo Manteca

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