Turisteo Movie

jeanreno1

El otro día viendo una película (que en realidad nada tiene que ver precisamente con esto) recorde ese género de películas que normalmente me fascinan. No sé cómo las llamará la gente, yo hablo de ellas como turisteo movies. Las turisteo movies son esas películas en las que una gente (normalmente de carácter anglosajón, pero no obligatoriamente) llegan a un país ajeno al suyo, por los motivos que sean, y al final se acaba liando parda. No suele ser su intención, pero una cosa lleva a otra y a otra y a otra y se lía parda.

Como ejemplo podemos ver la película de In bruges: Dos sicarios británicos se marchan a Brujas después de un trabajo que no salió del todo bien… y se lía un poco parda.

The necessary death of Charlie Countryman: En un viaje de tripi un joven estadounidense decide pirarse de vacaciones a Bucarest… y se lía parda.

Incluso la recientemente vista en Sundance y Cannes, Magic Magic, es en cierto sentido una turisteo movie: Una chica que no ha salido de Estados Unidos en su vida, se va con su prima y un par de amigos a una zona tranquilita de México… y se acaba liando parda.

Suelen ser películas que se caracterizan porque se extienden durante los primeros minutos mostrando alegría de los protagonistas viendo la ciudad. Nos presenta sus edificios, sus calles, sus amables gentes (o no, depende) y deja algún pequeño indicio de algo chungo que puede pasar. ¡Y luego pasa!

Creo que una de las últimas películas de este tipo que me han gustado ha sido, sin duda alguna, Taken. Maneja un género que a mi especialmente no me gusta. Pero dentro del género turiesteril lo tiene todo: chicas americanas alegres por Europa, padres ex-CIA que está un poco preocupado porque quizá Europa pueda ser peligrosa para una chica de 17 años (claro, EEUU es super-seguro, las estadísticas así lo muestran), casas de flipar en el centro de París y, por supuesto, un conflicto: chica raptada para ser prostituida por ahí (parece que el negocio de rapto de americanas para la prostitución es Tending Topic en Francia ahora mismo) y padre (recordemos, ex-CIA) que en nada se pira a Francia a liarla parda, no es algo que le suceda, no. Se va a liarla parda ya a sabiendas.

lieamneeson1

Liam Neeson en proceso de destrozar medio París.

La gracia verdadera de esta película está en el planteamiento de la idea: un agente externo llega a un sitio y comienza a crear problemas. Quizá sea voluntariamente o no, pero comienza a crear problemas. Y sí, muchas películas siempre han jugado con este argumento: desde Alien, pasando por Blade RunnerSome like it hot (Con faldas y a lo loco, para los que la vieron en castellano) o, yo que sé, Titanic. Sin embargo, la particularidad de las turisteo movie es que, aunque lo que sucede es lo mismo, lo vemos desde el punto de vista del agente externo. No somos los que sufrimos las consecuencias y tenemos que paliarlas como se pueda. Somos las que en un cierto sentido las causamos. Y eso ya es otra cosa.

Si fuésemos los parisinos de Taken veríamos cómo Liam Neeson llega y comienza a destrozar nuestra ciudad, a matar a nuestra gente y a llenar de agujeros de bala nuestras casas. Pero, no somos los pobres ciudadanos de París, somos Liam Neeson. Somos Godzilla. Y a Godzilla se la pela lo que suceda en París. A Godzilla lo que le interesa es liarla parda y recuperar a su pequeña hijita godziliana. Y punto.

Pero claro, si hablamos de Godzillas de destrozar ciudades en modo turisteo nadie nunca podrá superar al más grande del género. El maestro en la especialidad. EL HOMBRE (así en mayúsculas): El señor Jean Reno y su extremadamente infravalorada Wasabi. Jean Reno revienta tantas cabezas de delincuentes en París que le mandan que se coja las vacaciones. Una antigua pareja suya (japonesa, de cuando Reno era del servicio secreto) ha muerto así que Jean aprovecha para marcharse al funeral en Japón. Allí no sólo se encuentra con su hija (ilegítima y de la que no sabía nada), sino también una trama detrás de la muerte de la única mujer que siempre amó. De esta forma, a Reno le sale una vez más la vena policíaca (y revienta cráneos) y se pone a liarla parda con los Yakuza por el centro de Tokio. ¿Qué más se le puede pedir a una película turisteo?

 

— Arturo M. Antolín —

PD: Y por favor, no me contéis Lost in translation como una película de turisteo. Si así lo hacéis volved a leer el artículo porque alguna línea os habéis saltado. Me encanta la película de Coppola, pero he dicho que los extranjeros llegan y la lían parda, eh. Esa es la clave.

Anuncios