Sunday bloody sunday

“How long… how long must we sing this song… how long, how long…”. U2, Bon Jovi, Cindy Lauper, Rick Springfield, Michael Jackson, The Cure, David Bowie, Queen, Bob Dylan, The Beatles, Beastie Boys, Daft Punk, The Clash, Billy Idol, The Pretenders, Depeche Mode, Elton John, Ray Charles, Roxette, Blues Brothers, y un interminable etcétera de grandes grupos hicieron las delicias auditivas y, en algunos casos, visuales, de unas cuantas generaciones, además de dejarnos canciones eternas con las que chillamos como cerdos en celo cuando acudimos a algún bareto, mamados o no y, como norma general, sin sabernos la letra.

He perdido la cuenta de la cantidad de ocasiones en las que he cantado -o más bien intentado cantar- alguna de los Red Hot a las 5 de la mañana en algún antro perdido de Malasaña, de mis danzas epilépticas con Prodigy o Fatboy Slim y de mis fracasados intentos de imitar a un ‘hiphopero’ con 2pac. Y ya no digamos de mi malogrado ‘headbang’ con Guns N’ Roses, AC/DC o Metallica y de mis berridos intentando acercarme al gospel y al soul con Aretha Franklin y Tina Turner. Como es imposible dedicarles un espacio a todos, he destacado a tres que han marcado especialmente diferentes épocas.

1. Aretha Franklin – R.E.S.P.E.C.T –

Lady Soul ha convertido viajes de verano interminables con mis queridos procreadores en verdaderos momentos de felicità a ritmo de los 60.  Soul, blues, R&B y gospel son los géneros que esta músico abarca -aunque con su voz podría hacer lo que quisiera-, habiéndose convertido en una de las artistas más influyentes en la música contemporánea. Rodeada de voces del jazz como Ella Fitzgerald o Dinah Washington en la iglesia encabezada por su padre, C.L Franklin, no es de extrañar que esta mujer despuntase artísticamente.

‘I say a little prayer’‘Respect’‘Baby I love you’‘Rock steady’‘Lean on me’‘Think’ y ‘A natural woman’, son algunos de los singles que recuerdo con mayor cariño -aunque los que me escuchaban no tanto-. El registro de su voz es increíble y su tesitura y proyección no son de este planeta. Si Tina Turner enganchaba por el carácter rasgado de su voz con ‘Roll into the river’ -otra voz prodigiosa-, Franklin encarna la personificación del soul. Al escuchar ‘Ain’t no way’, se recuerda por qué es la mejor.

2. U2 – ¡Hola! ¿Cómo estás?

Este grupo con temas de índole espiritual y de concienciación social, que despuntó en los ochenta gracias a la voz expresiva de Bono y al erizado musical que mete The Edge en melodías como ‘Beautiful day’, ‘Vertigo’ –  se sigue haciendo la bromita de “1,2,3…¡14!” -, ‘Sunday bloody sunday’, ‘One’, – cuya versión de Johnny Cash es fantástica -, ‘Pride’, ‘With or with out you’ o ‘Sometimes you can make it on your own’, entre muchas otras, me hicieron disfrutar como una enana. Y nunca mejor dicho, porque mis karaokes infantiles siempre incluían una de ellos.

La que me pone más tierna de todas es ‘One’, reconocida como una de las mejores composiciones de Bono por el sentimiento que destila tanto la letra por sí sola, como por la actuación del artista -además, Johnny Cash no hace versiones de cualquier cosa-. ‘One’ pretende recordar la necesidad de unirnos, de querernos como hermanos sin que realmente lo seamos. Sin embargo, como últimamente hasta nos olvidamos de respirar, qué mejor canción que ‘Breathe’, introducida perfectamente por un chelo, para luego pasar al guitarrazo y a los versos cantados por Bono a toda velocidad.

3. Fatboy Slim – You can go with this, you can go with that

Si de la música electrónica de los 90 tengo que destacar especialmente a alguien, es a este DJ británico, Norman Quentin Cook, pionero en el big beat y que se pasó al seudónimo de Fatboy Slim, sinónimo de fiesta. Conoció a los Chemical Brothers antes de producir su álbum debut ‘Better Living Through Chemistry’ -mismo slogan que la empresa química DuPont-, con temas como ‘Punk to funk’, para luego producir otros tres discos más hasta la fecha con temasos como ‘Right here, right now‘, ‘The rockafeller skank’, ‘Praise you’, ‘Push de tempo’, ‘The old pair of jeans’ o ‘Don’t let the man get you down’. Su afición por el remix con grupos como Cornershop, Beastie Boys o Wildchild también es bastante conocida.

Las dotes de este fenómeno detrás de la mesa de mezclas son inhumanas y le agradezco eternamente que nos haya dejado bailes como el de Christopher Walken en ‘The weapon of choice’, el cual es -en mi opinión- uno de los mejores videoclips de la historia y cuyos movimientos están en mi top 5 de ‘bailes molones’.

—Sonia Baratas Alves—

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