“Poesía… eres tu”

Gustavo Adolfo Becqer contestó con una sencillez infinita una eterna pregunta… ¿qué es poesía?

"¿Qué es poesía? --dices mientras clavas
  en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
  Poesía... eres tú."

BUKOWSKI

En el colegio nos enseñaron que poesía era atender a una serie de normas gramaticales, seguir unas pautas. Rimar. Y siempre nos obligaban a contar versos y a exprimir nuestros cerebros para escribir algo más poético que separar en dos versos jamón y melón.

No soy gran aficionada a la poesía por ese motivo. Creo que el reducir un arte al hecho de contar sílabas y rimar palabras asonantes es una trampa mortal. Quiero decir que hay gente que tiene una ingeniosidad para hacerlo de manera innata, y hay poetas que no son capaces de reducir lo que quieren expresar en versos contados; y no por eso dejan de hacer poesía; y gente que a pesar de su maestría con las palabras y los versos, no son capaces de transmitir nada, y pongo en entredicho que se les considere poetas.

De un tiempo a esta parte, sin embargo; a pesar de ese rechazo que me hicieron tener en el colegio y en el instituto a la poesía; he tenido un nuevo acercamiento con la obra de Luís García Montero o Bukowski que me han reconciliado con ella. Y he aprendido lo que es el verso libre. En ese tipo de poesía, los versos no están medidos. No hay rima, ni hay un número determinado de estrofas, ni de versos por estrofa. La verdad es que este concepto -que no es para nada contemporáneo, sino que se lleva utilizando desde mediados del S.XIX- crea mucha controversia. Si no hay parámetros comunes que lo puedan definir como poesía, podemos encontrarnos con prosa poetizada que el autor divide a su antojo. Bien, es cierto. Pero creo que un buen poeta de verso libre, como -para mi- es Bukowski no deja de lado el ritmo. Ese concepto que a todo estudiante de audiovisual se nos ha grabado a muerte. Machado lo criticaba alegando que el verso libre, si dejaba a un lado la musicalidad de un poema, sólo era prosa poetizada fragmentada visualmente, y no le quito razón, pero ¿no juega la música con diferentes melodías en una misma canción? ¿por qué aprisionar la palabra en versos medidos?.

“Andar de puntillas
es jodido
entre ortigas
y aprendí
que somos
poesía
muchas más veces
de las que somos poetas.

Escribo
para desintoxicarme
para arrancar impurezas
para matar:
el tiempo,
recuerdos,
a la poesía conservadora,
versos medidos
que matan:
sentimientos
verdad
y arte.
A ti.

Hoy;
Ayer;
Mañana;
da igual.
He aprendido a
hacerme lo suficientemente pequeña
como para entrar en una botella
y naufragar.
A la deriva.
Dejarme llevar.
Que siempre dijeron
que sonaba bien.
Y a mi me sonaba bien
que te quedarías
en la cama
hasta que el sol se marchara
o nosotros
nos fundiéramos;
fuéramos edredón
y manta
y no necesitáramos sábana
ni estufa
ni colchón.
Porque nos daba igual
follar en el salón
follar en la encimera
follar en el suelo
follar en la bañera.

Putos.
Puntos.
Suspensivos.
Y puta
mi manía de
contar las pestañas
que viven
suspendidas
de tus párpados.
Y mi manía
de aprender
de todo
lo que hicimos;
de lo que estuvo mal
o regular
y nunca
de lo que hicimos bien.
Si algo estuvo bien.
O solo
fuimos error.
Equivocación.
Dolor.
Heridas.
Enfados.
Gritos.

Sin tiritas.”

Paloma de la Fuente

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