El dinero de Psicosis

Psycho

UNO

Yo me considero a mi mismo la primera generación de los denominados Nativos digitales. Es cierto que estoy en la línea. De hecho creo que me muevo en esos años límites, entre aquellos que siendo de una misma generación pudieron ser de esa primera generación o aquellos que fueron de la última. Pero, yo creo ser un nativo digital. No recuerdo mi vida sin un ordenador cerca. Si no en mi casa, en la de mis primos. Y para mí eso era un universo de placer.

Mi primer ordenador, de hecho, fue un AMIGA (un Commodore Amiga 1200 si no estoy equivocado, algo muy posible). Un mundo de disfrute para un niño de 7 u 8 años. Funcionaba a base de discos de 3 1/2 y sólo podía usarlo para jugar. A juegos que hoy en día parecerían basura, pero a mi me parecían maravillosos. Entre ellos, mi favorito, el En busca de Carmen Sandiego. Pocas veces he disfrutado tanto con un videojuego.

Luego llegó uno con Windows 95 (y un cursor en forma de abeja, es todo lo que recuerdo de él) y un Windows XP (un mundo maravilloso cuando lo encontré). Después el MacBook Pro y el iMac. Mientras tanto la Play Station, la Play Station 2, la Nintendo DS. Y un tablero de ajedrez.

Cuando en Semana Santa cogí prestada la PS3 a mi primo y durante unos momentos me costó conseguir meterme en el juego sufrí, me sentí viejo. Pero, pronto solucioné la papeleta.

Soy la primera generación de nativos digitales.

DOS

A veces tengo esos momentos en los que piensas: “realmente yo no debería haber nacido en este tiempo”. La cuestión es que nunca se a qué tiempo “debería haber nacido”. Cualquier tiempo anterior a 1970 me parece un poco…. bufff. Bueno, al menos que nos metamos en el siglo XII o así, que eso mola. Pero no se cuánto hubiese durado yo por ahí. Me gusta pensar que hubiese sido un famoso caballero, heróico y mujeriego. Pero, posiblemente en la primera justa de Sir Antolín mi historia hubiese terminado.

El futuro… sí bueno…. no se….. es que…. mola y tal…. claro…. pero…. yo que sé…. por conocer y tal sí….. pero no se si me iba a molar….. y si se parece a alguno de las pelis o algo…. a los chungos digo…..

Yo casi me quedo aquí, que con la Wikipedia estoy contento de momento.

TRES

Por qué. Por qué. Por qué. Todo el día buscamos el porqué. Todo lo que sucede tiene que tener un motivo, una razón. Una causa y un efecto. Eso es así. Lo buscamos en la ficción, de hecho lo exigimos en la ficción. Y no está del todo mal. Lo malo es cuando lo buscamos también en la realidad. Y ahí aparecen los problemas. Entonces comenzamos a hablar del destino, del sino, de Dios y la religión.

¿Y la casualidad? ¿No hay lugar a la casualidad? Que no la suerte. Que eso es otra cosa. Pero, a veces estar en el momento adecuado en el sitio adecuado se debe a… casualidades. No destino. Quizá si hubieses estado en otro lugar, habría pasado algo mejor, o peor, o nada.

Sólo nuestros yos de universos paralelos tendrán la respuesta.

CUATRO

Primero vino el Ola K ase. Después llegó el Postureo. El mal hecho sustantivo. El sistema de poder llevado a una expresión. La forma de unificación definitiva de todos los Seres Humanos como uno. Como todo y uno. La forma de suprimir nuestra forma de ser a favor de la que ha de ser. La que se ha impuesto como tal. La que se nos presume ser.

Y si el postureo no existiese, nadie posturearía. Y todos seríamos distintos, pero haríamos muchas cosas iguales. Diríamos cosas o reaccionaríamos de forma similar y nos daríamos cuenta de que somos todos muy similares. No simularíamos todos ser similares.

El Postureo es claramente una pandemia del diablo en la Tierra. Destacarlo y exponerlo es nuestra misión.

— Arturo M. Antolín —

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