La grieta en Berlín

berlin

La grieta.

La última vez que estuve en Berlín

No.

La última no. La penúltima vez que estuve en Berlín me pasé los 5 días de estancia pensando en la chica con la que me iba a reunir en Praga, nuestro siguiente destino. Tal fue la pequeña obsesión que no recuerdo mucho de elementos básicos de ese viaje, como dónde estaba nuestro albergue o cómo era nuestra habitación. No recuerdo haber dormido aquella vez. Dormí, pero no podría dar detalles, aunque la habitación estaba llena de griegas.

Ich bin wieder in Berlin y me he acordado de La Grieta.

Sacar una foto de los monumentos de siempre de forma diferente es tan complicado como que es más bien imposible, pero lo intenté aquella vez forzando el encuadre: dejé todo fuera excepto el cemento del monumento al Holocausto que hay al lado de la puerta de Brandemburgo. Y retraté La Grieta, que es una puta mierda igual que cualquier otra foto de guiri con ínfulas.

Pero es mi Grieta.

Me acuerdo mucho más de Praga, tal vez porque ella ya estaba; igual que La Grieta.

La Grieta y la griega están cerca.

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