Somos ultraistas

Más allá de lo que alcanzas con la vista

Ellos

Cuenta la leyenda (o tal vez fuese un libro firmado por Jesús Ordovás) que el segundo disco de Siniestro total nace de la desesperación de los integrantes del grupo que quedaban después de que Germán Coppini abandonase el barco. Coppini había sido el cantante y estandarte de los punkis vigueses en su primer disco, ¿Cuándo se come aquí?, que encajaba muy bien con el rollo de principios de los 80. Pero, una vez desaparecido el frontman, ¿qué iba a pasar? Nadie (hipérbole) daba un duro por ellos, así que el Pogüer Trío restante (Miguel Costa, Julián Hernández y Alberto Torrado) se la juegan a la última carta: patapum parriba y tos palante. Que le den al punk, vamos a grabar todo lo que podamos y a correr. El resultado final fue y es Siniestro total II: el regreso, una amalgama de sonidos heterogéneos que suenan frescos treinta (30) años después.

Yo

El otro día (¿ayer? ¿Hace un par?) alguien rescató del olvido Alta fidelidad. La novela, claro. La película de John Cusack no necesita que nadie la traiga de vuelta a ningún sitio. El caso es que ambas (libro y film) comparten entre otras muchas cosas Las Listas. Los personajes hacen listas de TODO. Parecen bloggers o nuevos periodistas. El top 5 de las mejores canciones sobre la muerte, el top 5 de las rupturas sentimentales más duras por las que han pasado, ya me entendéis.

En realidad, me he inventado un poco el último párrafo porque, aunque he visto la película, no he leído la novela. Y sé que debería, que me la han recomendado varias veces y todos sabemos que los textos suelen ser mejores que sus adaptaciones cinematográficas.

¿No?

El tema es que no me he molestado en mirarlo en la Wikipedia, porque quiero que esto sea un ejercicio de honestidad. No necesito mirar en la Wikipedia los detalles menores, igual que en un examen debería dar igual si pongo que la Guerra civil empezó en el 29, porque lo importante es conocer el conflicto, sus causas y consecuencias, los main events (lo pongo en inglés) y todo eso, no tanto el datito, aunque haya profesores (y lectores) que no se enteren.

El caso es que, si os habéis fijado, lo he hecho también en el primer párrafo, con lo del libro de Jesús Ordovás. Que a lo mejor me lo he inventado o a lo mejor no, pero no he puesto link ni lo he vuelto a consultar. Habéis hecho un salto de fe, a lo Indiana Jones (esta referencia seguro que sí la pilotáis y no dudáis de ella y sabéis a lo que me refiero).

Y ahora es cuando me he dado cuenta de que estos dos últimos párrafos deberían titulares “Vosotros”, pero no estoy editando este post, así que no puedo volver atrás, igual que los burgueses mexicanos no podían salir de aquella habitación en aquella película de aquel surrealista español.

(pausa)

—Víctor Martín-Pozuelo Fernández-Calvillo—

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