El tatuaje azul (primera parte)

Al hilo de Django Unchained y de la publicación de Perros del desierto por la editorial Memento Mori me he acordado de los libros de Reinos Olvidados que tenía ídem por casa.

Antecedentes

Reinos Olvidados es un universo ficticio, hijo bastardo de la Tierra Media y todas las leyendas occidentales que os podáis imaginar, que fue diseñado como extensión del conocido juego de rol Dungeons & Dragons. Es una creación comercial de enormes dimensiones que ha dado lugar a videojuegos (algunos tremendamente buenos) o a literatura (tremendamente… pulp). Como rolero adolescente del barrio de Delicias, que tiene conexión con la Línea 3 de metro y, por lo tanto, con Sol y con la Fnac, me hice con unos cuantos volúmenes de las novelas escritas con la idea de sacarme pasta extra.

Back to the future

Hace unos días me puse a leer Fuego mágico, que es de los primeros y está firmado por Ed Greenwood, uno de los máximos responsables de esta ambientación ficticia. Menuda puta mierda. Tal vez sea cuestión de la traducción pero tardé cero coma en dejarlo. No me acojoné y me fijé en otro de los que tenía por ahí. El tatuaje azul. Atiende, ¡menudo cambio!

No es solo que la redación sea mejor (¿hola, traductora?), es propone una idea estupenda que me ha enganchado al 200 por ciento. La protagonista de la novela, Alias, es una aventurera de las cojonudas, de las que lo mismo te dispara una espada como te lanza una estocada con un arco. Un día se levanta todo resacosa con un extraño tatuaje en el brazo. Pronto, se da cuenta de que no es un dibujo normal: tiene propiedades mágicas, pero no recuerda cómo, cuándo ni quién se lo grabó bajo la piel. Así da comienzo la nueva aventura de Alias.

La damisela en apuros

¿Es esto lo que me atrapó? Espera, que ya llega. En sus primeros pasos para averiguar la naturaleza del tatuaje, consulta a un sabio que le indica el papel que cumple en esta historia: ella es la dama en apuros de la aventura. El contraste es obvio. Habitualmente, este personaje es pasivo y secundario, una excusa para el lucimiento del héroe (masculino). En El tatuaje azul, la cosa cambia. La damisela en apuros no necesita ningún príncipe que la salve porque ella es lo bastante buena como para hacerlo.

No he terminado el libro. Alias se me desvelará como un poderoso personaje femenino (o sucumbirá a las normas del heteropatriarcado) esta semana. El jueves que viene os cuento.

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