El camino del héroe 2: el regreso

El camino del héroe tiene más de un nombre, en consonancia con el libro en el que se desarrolla la idea: El héroe de las mil caras, de Joseph Campbell. Es un patrón estadios que se repite en las narración desde (y donde) Cristo perdió el mechero. Puede tener más o menos puntos, pero las bases son siempre las mismas: Adiós, vida corriente – Hola, aventuras y desventuras – Y de vuelta.

Uno:

Tomemos como ejemplo El hobbit, que lo tenemos a mano. El amigo Bilbo Bolsón vive tranquilo en su agujero hobbit cuando el mago Gandalf y una banda de enanos irrumpen en él un día y lo ponen todos patas arriba. Consiguen convencerle para salir de casa y lanzarse los brazos de la aventura (separación), una aventura en la que correrá mil y un peligros (iniciación) antes de superarlos, descubriéndose más de lo que habría soñado de no haber salido de casa, a la que termina por regresar (retorno).

Dos:

The Master, según @HJDarger, es un camino del héroe un tanto especial. Tan especial como para eliminar toda la parte de la separación, el inicio y el retorno, que quedan diluidos y solo apuntados, porque la acción principal tiene lugar tras el retorno, ahí donde la mayoría de las historias se detienen es donde esta comienza.

No he visto la película.

A lo mejor no es cierto.

Tres:

Miguel Noguera dibujó su propio camino del héroe. Un señor tiene que ir a buscar a un antepasado al mismo infierno, vadeando entre las almas de los condenados, y resulta que el que buscaba estaba justo en la entrada, así que termina el trayecto antes de empezar. No le da tiempo a descubrirse a sí mismo ni nada.

El concepto queda deconstruido.

¿Cuántos caminos del héroe necesitamos?

—Víctor Martín-Pozuelo Fernández-Calvillo—

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