Martín Hache como forma de vida

Todo empezó una tarde de noviembre cuando, desesperada tras algunas horas de traducciones del Latín y del Griego al Castellano, decidí que por ese día ya era suficiente y, aprovechando que era fin de semana, decidí documentarme sobre Eusebio Poncela, ya que recientemente había visto Arrebato y me había quedado prendadísima de la película y del personaje de José Sirgado, protagonista de la película al que este actor daba vida.

El caso es que al ver que Eusebio Poncela había trabajado con mi adorado Juan Diego Botto me dispuse a ver Martín Hache, sin saber que con mis diecisiete años esa película marcaría mi manera de ver las cosas. En ese momento de la vida, pensaba que todo lo que podían enseñarme las películas estaba recogido en Annie Hall y en El Padrino, y lo cierto es que era un buen momento para desmontar esa teoría.

176525_448157301897563_1696465466_o

Asimismo, quise ver en quién se convertía esta vez cada uno de los personajes de la película dentro de la sinopsis que había leído antes, que venía a hablar del reencuentro forzado de un padre y un hijo y el viaje de éste de Argentina a España para instalarse con su progenitor. Quiero decir, que esta trama a priori no parece ser realmente arrolladora, pero por algún motivo decidí poner mis expectativas en aquella película. Y no me defraudó.

Durante el transcurso de la película tuve que replantearme varias veces si acaso mi manera de percibir el mundo y mis principios no eran un tanto pobres para tener diecisiete años.

Aristarain más tarde me enseñaría muchas más cosas de un modo muy literario, pero en la primera toma de contacto ya me enseñó a ver las cosas de otra manera. Sexo, compromiso, drogas, Arte, música, sociedad y libertad se dan cita en esta película. La dimensión de cada personaje y las circunstancias que les rodean cobran una importancia suprema dentro del universo de la narración.

666666-1

Martín Echenique (Federico Luppi) es un director de cine argentino instalado en Madrid desde hace años que reniega de su patria y rehúye insistentemente de su pasado mientras se enfrenta a la negativa constante que se impone él mismo a la hora de comprometerse con Alicia.

Hache (Juan Diego Botto) es un joven de 19 años que se instala en Madrid para vivir con su padre en mitad de su propia búsqueda. Lo tiene todo por descubrir, y cuenta con una avidez de la que su padre carece.

Dante (Eusebio Poncela) es un amigo de Martín que trata de vivir de acuerdo con sus principios. Es un personaje bohemio y de moral tremendamente compleja, aunque la vida le causa bastantes menos problemas que a Martín.

Alicia (Cecilia Roth) es la novia de Martín, es joven y ve la vida de manera más similar a la de Dante que a la de él, y trata de hacerle ver constantemente que su hermetismo puede costarle su relación, dado que su miedo al compromiso bloquea todo posible avance juntos.

Asimismo, Hache tendrá que aprender a convivir con dos frentes, el compuesto por su padre, presidido por el hermetismo, el sentido de la responsabilidad y el orden, y el formado por Dante y Alicia, que le enseñarán a ver la vida de un modo mucho más abierto, con un sentido de la libertad interna muy marcado y un vitalismo notable.

Sin lugar a dudas, es una historia marcada por el ámbito de los personajes, donde cada uno de ellos marca un trazo grueso, cruzándose con el resto pero siguiendo cada uno su propio itinerario de manera autónoma.

Siendo así, la película se desenvuelve entre las circunstancias internas de cada personaje y unos discursos de naturaleza extraordinaria que marcan decididamente el carácter de cada uno de ellos.

El concepto de patria que tiene el propio Martín nos lleva a pensar en su desapego para con su lugar de origen, algo que no deja de marcar su carácter bohemio pese a su naturaleza algo más cuadriculada que la de sus allegados.

Como maravillosas son también las reflexiones sobre la libertad y la esclavitud y eso de poner los pies en el suelo.

O sobre la modernidad y las conciencias tranquilas en una sociedad corrupta.

O reflexiones que se convierten en un estilo de vida.

No he  querido explayarme mucho más por si alguno de vosotros no ha visto la película, a mí me daría mucha rabia que me spoilearan una película así. Sólo quería provocaros la curiosidad necesaria para poneros delante de un DVD y decidir exponeros a todo Martín (Hache), y con un poco de suerte quizás también a todo Aristarain. Os prometo que merece la pena.

Estefanía Ramos

Anuncios