Los nuevos pobres abarrotan la beneficencia

La falta de tiempo y estas fechas tan apretadas me han hecho ir a mi hemeroteca y he tenido que rescatar uno de los artículos que escribí hace tiempo. Es de la primavera de 2012, en ese momento la situación económica española no era tan complicada como la actual, aún así resulta una prueba interesante de cómo ha camibado la situación en el último año… para peor. 

Comedor social de San Fernando de Henares.

Comedor social de San Fernando de Henares.

El hambre ya no se encuentra al cruzar el Estrecho ni al mirar un documental sobre la India. El hambre ya ha llegado al umbral de la sociedad española y ha comenzado a devorar a los más débiles: inmigrantes, parados y nuevos pobres. Ancianos, rebuscan en la basura de mercados callejeros, resignados, esto ya lo han vivido. Madres que vuelven a hacer cola a la puerta de parroquias e inmigrantes que se plantean retornar por falta de trabajo y de pan.

La crisis económica ya no es coyuntura exclusiva de los mercados y desde hace unos años ha comenzado a afectar de forma directa a la sociedad. El 26,1% de los hogares españoles afirma que tiene dificultades para llegar a fin de mes y el perfil de los afectados ha cambiado. Las parejas jóvenes con estudios están en el punto de mira: ahogados por hipotecas, gastos y los hijos hace que tengan que recurrir cada día más a la beneficencia. El dato final: el 22% de las familias españolas está por debajo del umbral de la pobreza, un porcentaje por encima de Letonia o de Rumania.

La situación española ha empeorado en los últimos meses y el paro plusmarquista, con un 23,3% de la población parada, destroza estadísticas y nos sitúa muy por encima de la tasa de inactividad de la OCDE (un 8,2%). Las familias y colectivos acosados por la crisis han vuelto a las sociedades de auxilio, Cáritas, entre otras ONGs, vuelve a ayudar a los más necesitados nutriendo comedores sociales y gestionando proyectos que mitiguen la situación.

Gráfico de la austeridad de las  familias   Evolución de la desigualdad

El perfil atendido es de mujer de mediana edad

“No son necesitados, son participantes”, matiza Jesús Reguero director de comunicación de Cáritas Getafe, “se les denomina participantes porque en nuestra filosofía está la atención de las personas y la colaboración para que salga de esa situación”. El perfil atendido por Cáritas, actualmente, es de una mujer de nacionalidad española en edad de trabajar y con gente a su cargo: ancianos, hijos, etc. Aunque, el perfil ha cambiado, a principios de los noventa el perfil era de un hombre español y drogodependiente cambió en los últimos años al perfil del inmigrante sin apenas recursos ha vuelto, con la crisis, a cambiar.

Animación flash<a title=”Jesús Reguero” href=”http://www.ivoox.com/jesus-reguero-audios-mp3_rf_1137924_1.html&#8221; style=”font-size:12px; color:#333333; position:relative; bottom:4px;”> </a>

Este cambio ha llegado incluso a las clases con estudios y a las clases medias a las que las antiguas crisis no habían afectado tanto. El desempleo es la primera pieza del dominó, tras la que empieza a ir el ocio y continúa erosionando la vida familiar hasta que se llega al desahucio. La vivienda es lo último que se deja de pagar hasta que no se puede más. A partir de entonces, la familia sostiene a estos nuevos pobres. “Nos estamos encontrando con personas muy cualificadas, con estudios superiores, a punto, en ocasiones, de perder la vivienda porque los dos se encuentran en el paro y no pueden afrontar el pago de la hipoteca y sacar adelante a los niños”, sostiene el secretario general de Cáritas en Murcia.

Sebastián Mora, el secretario general de Cáritas añade que se ha generado una nueva clase social de pobres. Los nuevos pobres son aquellas personas que trabajan ocho horas, pero aún así no son capaces de llegar a fin de mes y viven por debajo del umbral pobreza. Por lo que son incapaces de mantener a una familia y terminan por acudir a la beneficencia.

<a title=”Trabajadores pobres” href=”http://www.ivoox.com/trabajadores-pobres-audios-mp3_rf_1137948_1.html&#8221; style=”font-size:12px; color:#333333; position:relative; bottom:4px;”> </a>

Servicios sociales ahogados por la deuda

El creciente número de atendidos por los servicios sociales viene de la mano de una reducción del presupuesto. Las administraciones regionales y locales cierran centros sociales que habían mantenido y recortan en los que aún son capaces de sostener. La caridad vuelve a ser el pilar que da de comer al que lo necesite y los tiempos oscuros de la posguerra, en que Cáritas alimentaba a parte de la población, no parecen ya tan lejanos.

Los efectos de la pobreza y del ajuste en Grecia.

Los efectos de la pobreza y del ajuste en Grecia.

La sociedad española acude expectante al aumento de la pobreza infantil que ha subido en más de tres puntos desde 2009, situándose en un preocupante 26,5% según datos del INE. En Madrid, Mensajeros por la Paz abrió a principios de marzo un comedor social en la plaza de la Vara del Rey, en pleno centro de la capital. La iniciativa ofrece a niños de padres sin recursos una merienda-cena de lunes a viernes y apoyo escolar para que hagan sus tareas.

La situación española está recorriendo el trazado marcado por la crisis griega, donde un millón de parados de once millones de habitantes y un hundimiento orquestado por los mercados dificultan la vida en Grecia. La alarma saltó el pasado febrero con los cuatro casos de desmayos por hambre en colegios helenos, el ministerio de educación ha restablecido las cartillas de racionamiento que se canjean por cereales, bocadillos y leche. Las exigencias de la UE han hecho que el país recorte en servicios sociales y en educación en un 60%. España continúa el camino marcado por la austeridad.

La prestación por desempleo “desincentiva la búsqueda de trabajo”

El pesimismo ha hecho nido en el seno de la sociedad española, según el CIS el 89% de los españoles considera la situación social y económica como muy mala. Mientras tanto, la situación económica empeora: España vuelve a la recesión tras sumar dos trimestres seguidos de contracción económica. En cuanto a la búsqueda de empleo, el Banco de España en su último informe sobre la situación española puntualiza que “el sistema de prestaciones puede reducir la intensidad de búsqueda de empleo”.

La amenaza creciente de la supresión de las ayudas siembra la consternación y la preocupación entre los parados y los, todavía, trabajadores. La nueva reforma laboral ya cosecha sus primeras víctimas, una imprenta de Barcelona despidió a doce trabajadores once días después de entrar en vigor. El absentismo ha valido a los empresarios de esta imprenta para echar a la calle a una embarazada. Este no es el único caso.

IFrame

El riesgo de exclusión social ha aumentado a un total de 11.675.000, que no son números, son personas. El umbral de la pobreza se mide en relación a la renta per cápita ha bajado de 8.000 euros a 7.800 en el último año, todos aquellos que viven por debajo de este umbral se considera que viven en exclusión social. Las declaraciones de los afectados son aterradoras:

<a title=”Testimonio de la crisis 1″ href=”http://www.ivoox.com/testimonio-crisis-1-audios-mp3_rf_1137931_1.html&#8221; style=”font-size:12px; color:#333333; position:relative; bottom:4px;”></a>

<a title=”Testimonio de la crisis 2″ href=”http://www.ivoox.com/testimonio-crisis-2-audios-mp3_rf_1137935_1.html&#8221; style=”font-size:12px; color:#333333; position:relative; bottom:4px;”> </a>

<a title=”Testimonio de la crisis 4″ href=”http://www.ivoox.com/testimonio-crisis-4-audios-mp3_rf_1137942_1.html&#8221; style=”font-size:12px; color:#333333; position:relative; bottom:4px;”> </a>

Bajan las ayudas y aumenta la caridad

Las ayudas sociales han bajado y algunos centros que habían abierto durante el período de bonanza son cerrados sistemáticamente por el endeudamiento de los ayuntamientos. Cáritas toma el relevo, aunque, según asevera su secretario general, “Cáritas no puede sustituir al Estado, no es su labor”. Además, la propia Administración endeuda más de 450 millones de euros con las ONGs.

Jesús Reguero confirma que no se han perdido donantes, que incluso han ganado. Si bien han aumentado los donantes, estos ofrecen menos dinero, con lo que no ha aumentado exponencialmente la cantidad de dinero que tiene Cáritas. Han vuelto los programas de recogida y la canalización de los alimentos por las parroquias. Los obispados y las iglesias dan además dinero a Cáritas para que haga su labor social.

Los recortes, el paro y la crisis atenazan la tráquea del español medio que ve sus posibilidades de vivir dignamente mermadas. Los mercados enmascaran la deuda, la negligencia de los políticos y la avaricia de banqueros y empresarios. Mientras África vuelve a estar pasados los Pirineos y zarpa el estado del bienestar.

Disculpen la falta de frescura del artículo y perdonen a este bloguero.

— Víctor Manuel Rodríguez-Izquierdo Cantarero —

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