«Para el 2017 quiero unas elecciones a lo socialista», entrevista a un militante del UMP

El antiguo partido de Sarkozy está inmerso en un proceso de inmolación tras unas primarias desastrosas que han conducido a una lucha fraticida entre François Fillon (antiguo primer ministro con Sarkozy) y Jean-François Copé. Mientras la oposición se trata de organizar, la agencia de rating Moody’s degrada la nota de Francia en un escalón (de AAA a AA1) y Standards & Poors la mantiene con perspectiva negativa.

Con este panorama, Nathan Minck, joven estudiante estrasburgués y militante del UMP (Unión por un Movimiento Popular, el partido de Sarkozy) nos concede una breve entrevista en el que pasa revisión a la situación de su partido y a la actual tesitura francesa.

¿De Copé o de Fillon?

Hace un año, cuando se comenzó a diseñarse la campaña para Sarkozy de 2012 me decidí por Fillon. Porque, en el caso de que perdiera Sarkozy, ¿qué pasará? En ese momento yo me confirmé como seguidor de Fillon porque él es el que mejor puede reunir a la derecha de centro hasta la derecha más dura.

Antes de las primarias, ¿cuáles eran las principales diferencias entre los dos candidatos?

Empiezo, no hay dos derechas en el seno del UMP, es una misma familia en la que ambos candidatos tienen las mismas convicciones. Sólo existen uno o dos puntos en los que los candidatos divergen; Copé pertenece a esa derecha «décomplexée»; y Fillon pertenece a una derecha más abierta, ésa que mejor puede unificar a la derecha.

¿Qué oposición haría cada uno de ellos?

Copé y su derecha «décomplexée» realizarían una oposición más desctructista y más parecida a la última campaña de Sarkozy. Mientras que Fillon participaría constructivamente, de manera más útil para los franceses. Yo voté por la oposición contructista.

Entonces, ¿qué ha pasado? ¿Quién es el líder ahora del UMP?

Lo que ha pasado (una crisis en el partido a causa de las primarias Copé-Fillon) ha sido la consecuencia de la conjunción de unos fallos en las primarias.

En Alsacia, fueron bien preparadas, a nivel del voto sólo pudieron votar aquellos que iban identificados, todos los organizadores tenían claramente marcadas sus obligaciones. En Alsacia se ha respetado estrictamente el reglamento y eso ha permitido que no haya mancha en el UMP alsaciano. En Estrasburgo, por ejemplo, Copé ganó las primarias por veinte votos y un total de 50,57% sobre Fillon con una participación del 46% de los sufragios, lo cual es todo un éxito.

Entonces, ¿es el UMP un partido democrático?

Por supuesto, es un partido en el que cada uno de los adheridos ha mostrado sus preferencias por uno u otro candidato.

Vale, hay democracia interna, pero ¿hay mal perder por parte de los candidatos? ¿Es que ninguno de ellos quiere abandonar el poder?

Al principio se quiso mostrar por parte de ambos una unidad, pese a la fuerte competitividad, y cada uno ofrecía al contrincante un puesto de importancia en el seno del partido, pero finalmente cada uno ha actuado de manera diferente. Fillon ha interpuesto una demanda judicial y Copé ha rechazado la mediación de Alain Juppé (alcalde de Burdeos y fundador del partido), pero el problema viene de las esferas de poder en París, donde un grupo mínimo de personas —y no el resto de 300.000 militantes— ha hecho casi implosionar el partido.

Si el UMP hubiera realizado unas primarias como las socialistas antes de las elecciones,  ¿se habría llegado a esta situación?

Bien es cierto que si el voto fuera libre, el resultado sería bien diferente, pero no sería legítimo para los adheridos al partido que otras personas elijan a su presidente. La iniciativa del partido socialista fue muy ineresante y muy bien hecha, pero sirvió más de arma electoral. Además de dar a conocer al candidato tras el affaire Strauss-Khan.

Yo espero que se hagan unas primarias en 2017, de cara a las presidenciales.

¿Volverá Sarkozy a ser candidato? ¿Está de vacaciones?

Está claro que ahora Sarkozy está descansando y disfrutando de un periodo de relajación, más que merecido. Aunque para mí, no estaría bien que volviera como candidato, sí como figura dentro del partido, sí participando en la oposición, pero no como candidato ni presidente del partido. Porque esto sería quitarle el apoyo a François Fillon.

Copé, por otro lado, dijo que si Sarkozy volviera él le cesaría a su favor, pero esto es más una medida con fines electoralistas para conseguir votos de los sarkozistas. Copé siempre ha tenido veleidades presidencialistas.

Y Sarkozy…vuelve o no vuelve.

No debe volver, a Sarkozy hay que recordarlo como lo que ha sido, un líder carismático que movió a masas y que consiguió grandes avances. Es una época a la que hay que mirar con nostalgia, pero es necesario avanzar, hay que avanzar.

Si el UMP cae, ¿puede el Frente Nacional de Marine Le Pen arrebatarle la posición al UMP?

Claramente, sí, si continúa este declive va a ser la debacle de la Unión, este proceso tiene que parar. Sin irnos muy lejos, en el caso de que el partido implosionara, dejaría de percibir el dinero por los diputados y finalmente se caería. Y claro, el partido mejor situado que se llevaría a los electores, sobre todo a los de esa derecha décomplexée sería el Frente Nacional.

Mientras tanto, Hollande, ¿cómo lo definirías?

Es un presidente que siempre ha estado, políticamente, detrás de otros barones del partido, no ha sido un político mediático, y claro el affaire Strauss-Khan le abrió las puertas a la candidatura para las elecciones de 2012. Fue una campaña que el equipo del UMP no se tomó muy en serio, hasta que fue demasiado tarde.

La campaña de Sarkozy se intentó llevar el voto más ultraconservador, más décomplexé, algo que Hollande aprovechó y que le dio la presidencia.

De todas formas, el presidente es una persona que tiene miedo, porque no es alguien con experiencia tal y como la han tenido otros presidentes de la V República, ha sido el único presidente que no ha sido antes ministro, lo cual hay que ponerlo en relieve.

¿Están las políticas de Hollande haciendo una Francia fuerte, una que pueda capear la crisis?

En este punto hay dos cosas que decir; la primera es que la política de Hollande desde el punto de vista económico es muy del día a día, sin previsiones ni planificación, no es una política que tenga la vista en lo que será de Francia en cinco años. Un buen ejemplo de ello es su vuelta atrás con la política de gravar a las grandes fortunas, sobre todo cuando todos los millonarios han empezado a irse, Hollande ha tenido que recular, no le quedaba otra. La segunda es que tras el Rapport Gallois (informe sobre la situación francesa), que recogía todas las flaquezas y fortalezas de Francia, las respuestas de monsieur Hollande no son las más pertinentes.

Entonces, ¿lo está haciendo Hollande bien o no?

Yo hago una crítica constructiva, no soy alguien al que le guste denunciar todo el tiempo. Hay políticas que están bien dirigidas y con las que yo estoy de acuerdo, como el matrimonio homosexual, pero hay que legalizarlo y hacer todo con un poco más de tiempo. En materia económica, su política esta muy dispersa, hemos perdido un escalón en el rating del país y sobre todo la manera en la que la presenta no es la mejor de todas. Pero todavía es demasiado pronto, François Hollande lleva menos de siete meses en la presidencia.

¿Ha habido cambio en las relaciones bilaterales entre la Alemania de Merkel y la Francia de Hollande? ¿Ya no son las mismas del eje Merkozy?

Sí, ha habido un cambio, políticamente ambos se encuentran en dos polos opuestos de la política, el cambio ha sido más que un cambio de cara, ha sido un cambio mucho más profundo.

Continuando en política internacional, ¿ha cambiado la estrategia en relación a la llevada por Sarkozy?

François Hollande no tiene una visión errónea de la política internacional, continúa una línea política lógica. Ahora, no tiene el mismo liderazgo, carisma ni la capacidad de dar una buena imagen de Francia tal y como lo hacía Sarkozy. Hollande tiene que mostrar que Francia juega su papel de quinta potencia mundial dentro de los conflictos internacionales y en otros ámbitos como la protección del medio ambiente. Es en este punto en el que su política tiene que cambiar, aunque no sea del todo errónea.

François Hollande se ha declarado enemigo de esta austeridad draconiana y a favor de los PIGS, ¿es necesaria tanta austeridad?

Sí, es necesaria, porque no se puede gastar más de lo que uno tiene, es de lógica. Pero en Europa nadie quiere seguir las pautas de austeridad marcadas. Porque es muy duro, de esta manera a Europa le queda todavía un largo camino por delante.

— Víctor Manuel Rodríguez-Izquierdo Cantero —

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