FIrma Invitada: Die Antwoord (Bienvenidos al Zef side de la música)

Boris Jodar es, entre otras cosas, empresario. Pero no de los malos, con una bolsa de dinero en una mano y un palo para fustigar en el otro. No. Él, junto a sus dos socios (Charlie Torres y Pablo López), fundó la empresa audiovisual referenZia que los tres mantienen a flote gracias a una impecable calidad en sus trabajos.  Tiene un blog propio muy interesante. Es un tío que cuando habla sabe qué decir.

————————————

Desde que tocaran en el Sónar, Die Antwoord están cada vez más en boca de modernos, atraídos por la estética “feísta” y sucia, y la actitud desafiante de sus videoclips. Si tú también eres de los que se preguntan qué hace un notas con pinta de pokero y tatuajes carcelarios rapeando a ritmo de música electrónica junto a una tipa inquietante de voz aniñada, aquí van unos cuantos apuntes para que los entiendas mejor.

Bienvenidos al Zef side de la música. 

Porque esto es lo que son Die Antwoord. Zef. Un término con el que referirse a la clase media-baja sudafricana, fruto de la mezcla de todas las culturas que conforman este país, algo netamente popular. Si tuviéramos que compararlo con algún referente nuestro, vendría a ser algo muy parecido al “chonismo” o “pokerismo”.

Pero no hay que confundir lo “zef” con la “white trash” porque, como ellos mismos quieren dejar claro, no solo representan a los blancos sudafricanos ni son un sinónimo de lo cutre. Son pobres pero molones. Con estilo. RreSsHulOnEsS. Lo que saldría si mezclaras a un moderno con una choni, pero a lo austral.

Para Die Antwoord el Zef es Sudáfrica. Al crisol de idiomas que se pueden encontrar en sus letras (inglés, afrikaans, xhosa) hay que añadir algunas referencias culturales zulúes, como las que se pueden encontrar en, por ejemplo, “Evil Boy”: el Tokoloshe o el ritual de la circuncisión que marca el paso a la edad adulta y que tantos problemas sanitarios genera a los chavales zulúes.

Y aquí el tráiler del reportaje que hicieron para Vice en el que investigan la presencia del tokoloshe en la vida diaria de los negros sudafricanos.

El propio Ninja explica claramente qué es lo Zef en la introducción de “Enter the Ninja”, el videoclip con el que se dieron a conocer mundialmente y que es la declaración de intenciones de lo que son.

En este vídeo ya podemos ver que Die Antwoord es provocación, choque. Es una bofetada desde los márgenes de la sociedad al centro bienpensante y aséptico. Y buscan esta sorpresa a través de unos códigos visuales muy claros.

En su videoclip debut lo hacen de la mano de Leon Botha, DJ sudafricano afectado de la extraña enfermedad de la progeria y recientemente fallecido. Pero también recurriendo a la presencia de ratas, usadas como un animal de compañía más, o apelando a la fantasía sexual de la “Lolita”.

No tuvieron que estar muy contentos con la imagen minimalista y limpia de este primer trabajo porque en su segundo videoclip, “Evil Boy”, se lanzaron al lado totalmente opuesto para escandalizar a quien aún no les conociese: basura, suciedad, penes exageradamente grandes, más ratas, monstruos, deformaciones, una Yo-Landi encarnando a una bruja blanca, descolocándonos aún más con su presencia casi albina.

Una imagen sucia y bizarra que alcanza su cima en “I Fink U Freaky”, el vídeo en el que declaran su amor por todo lo que sea “freak” y marginal. Y es que esa condición de “outsiders” les encanta. Como demostraron en el cortometraje “Umshini Wam”, en el que se interpretan así mismos como unos discapacitados que pasan su tiempo fumando grandes canutos de marihuana, disparando en el bosque y cuyo único objetivo es conseguir nuevos adornos para tunnear sus sillas de ruedas.

La parodia es otra de las herramientas que Die Antwoord usa para retar los convencionalismos. Y la utilizan aunque sea para reírse de su propio extracto social, presentándose como auténtica “white trash” en “Baby’s On Fire”, un videoclip en el que no dejo de ver similitudes con este extraño vídeo de YouTube.

Por ello que se les acusa de ser simple fachada, algo vacío una imagen bien pensada para vender discos. Pero para esa gente, ya tienen preparada su respuesta con el videoclip: Fok Julle Naaiers, en el que son ellos más que nunca.

Sin embargo, y a pesar de que Die Antwoord se esfuerzan en ser originales tanto en lo visual como en lo musical, no hay que pensarse que son los únicos. Si no que son parte de un movimiento más amplio que se ha venido a llamar rap-rave y en el que podemos encontrar a gente como los británicos The Blackout Crew.

— Boris Jodar —

Anuncios