La canción de la chica que se corta las venas

vestidoazul

Hoy iba a escribir sobre otra cosa, no se si recuperaré ese artículo alguna vez o se quedará perdido en el tiempo y en el espacio. En el éter en el que se quedan los post no publicados.

La cuestión es que el sábado tuve una fiesta con mis amigos en casa y, cosas de la vida, acabó sonando “La oreja de Van Gogh” en el Spotify. Ese momento, se empezó a dar una conversación alrededor de dicho grupo de música en la que yo acabé por decir: “A mi es que de La Oreja de Van Gogh sólo me gusta la canción de la chica que se está cortando las venas”.

Las caras de mis amigos al oír este comentario fueron una mezcla de sorpresa y risa. Se pensaban que lo estaba diciendo de coña, pero viendo que lo decía en serio comenzaron a decirme que cómo la Oreja de Van Gogh iba a tener una canción de eso, que seguro que era que lo había interpretado así, pero que había exagerado.

Yo que, para mi desgracia, he de admitir que hubo un tiempo en el que oí mucho esta canción, estaba completamente seguro así que busqué la letra y se la mostré. Y según iban avanzando en el texto se dieron cuenta de que no era una chorrada lo que les estaba diciendo.

Visto que nadie parecía haberse dado cuenta de esto, he decidido hacer una acto hacía el mundo y haceos ver la verdadera naturaleza de esta canción. Una canción que habla de una mujer a la que han roto el corazón y se corta las venas por ello. Y que, además, está tan despechada que lo hace vistiendo el vestido azul que le regaló el tío (o la tía) para que así, cuando encuentren su cadaver le joda más aún.

Atentos a la letra, si en algún momento dudáis y pensáis que lo estoy exagerando, seguid leyendo. Hasta el final. Las dos últimas frases terminan de dejarlo claro.

No volveréis a ver a La Oreja de Van Gogh con los mismos ojos.

Vestido azul

Sólo una palabra se hubiera llevado el dolor.
con el beso amargo de aquel licor,
hubiera bastado, mi amor.
sólo una mentira se viene conmigo a pasear.
sentirme querida en aquel abrazo en el mar.
Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.
En el cielo hay playas donde ves la vida pasar,
donde los recuerdos no hacen llorar:
vienen muy despacio y se van.
sólo una caricia me hubiera ayudado a olvidar
que no eran mis labios los que ahora te hacen soñar.
Con el vestido azul que un día conociste
me marcho sin saber si me besaste antes de irte.
te di mi corazón y tú lo regalaste,
te di todo el amor que pude darte y me robaste.
he rasgado mi vestido con una copa de vino,
hoy tu amor corta como el cristal.
buena suerte en tu camino yo ya tengo mi destino,
con mi sangre escribo este final.

— Arturo M. Antolín —

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